El tiempo se agota
y yo acabo por desgastarme.
La luz me ciega
y con los ojos entrecerrados aún te puedo ver,
ahí
parado frente a mí.
(Como si te dignaras a darme la cara)
Maldita luz que ciega y engaña.
Abro los ojos y no estás.
Cierro los ojos y aparece de nuevo ese maldito espejismo.
Quizá sea verdad y no debió existir.
Nunca existir.
Nunca querer.
Cada noche me desvelo
y entonces llegan esos estúpidos pensamientos
para acabar con el poco sueño o
más bien
los pocos sueños que me quedan.
No veas,
no quieras ver
lo que has podido mover dentro de mí,
todo lo que cambiaste
y lo que nunca ya podrás cambiar.
Hiciste estrago en mí.
Suena el reloj.
El tiempo se agota
y yo me agoto con él.
Eres tan dañino como beneficioso.
¿Sería tan difícil de entender tu manera de quererme?
¿Tan difícil entender que te quería?
Tan difícil... Tan doloroso...
Tanto...
Tanto que...
No podrías creerlo.
La ilusión se apaga, el tiempo se agota.
No podrías creerlo pero aún te quiero.
Lo que pasa es que el tiempo se agota y...
y yo me desgasto y...
no te quedará tiempo para quererme
cuando de mí queden cenizas.
lunes, 21 de abril de 2014
sábado, 5 de abril de 2014
De esto que dices...
Empecé el día con mal pie y acabé muerta de risa en un bar.
De esos días que dices: ¡levántate y anda!
A lo Yisuscraist,
casi casi a lo milagro.
Dices... levántate porque si no
tus pies se quedarán pegados al suelo
por el resto de tu vida,
¡o peor!
se hundirán como en un charco de lodo,
cubriendo poco a poco de fango
cada buen o mal recuerdo.
De esos días que dices: hoy puedes con todo.
Porque si no te tiran...
te pisotean...
y tú te quedas ahí inmóvil
como un cuadro en una casa abandonada.
Porque si no nunca sabrás lo que es disfrutar de este día,
¡nunca!
De esos días que dices: Hazme lo que quieras, vida,
jódeme lo que quieras,
que hoy lo voy a disfrutar.
De esos días que dices: ¡levántate y anda!
A lo Yisuscraist,
casi casi a lo milagro.
Dices... levántate porque si no
tus pies se quedarán pegados al suelo
por el resto de tu vida,
¡o peor!
se hundirán como en un charco de lodo,
cubriendo poco a poco de fango
cada buen o mal recuerdo.
De esos días que dices: hoy puedes con todo.
Porque si no te tiran...
te pisotean...
y tú te quedas ahí inmóvil
como un cuadro en una casa abandonada.
Porque si no nunca sabrás lo que es disfrutar de este día,
¡nunca!
De esos días que dices: Hazme lo que quieras, vida,
jódeme lo que quieras,
que hoy lo voy a disfrutar.
http://youtu.be/etIqcn66cHQ
"Algo no funciona bien
cuando sólo estás viviendo
de rememorar
algunos buenos momentos."