Después de un día agotador, cojo el metro.
Decenas de personas, con sus rutinas diarias y sus caras sin ilusión mueven sus cabezas al compás del vaivén del tren.
Cierro los ojos...
Estoy llegando a mi casa y veo tu coche aparcado y...
Me da un vuelco el corazón.
Te dije adiós y hoy vienes a mí.
"Me esperan para cenar" sería la excusa perfecta -pienso.
Pero cómo huir de tu mirada... No puedo.
Hola...
"Acabo de hablar con tu madre, le he dicho que no te esperen para cenar, que te vienes conmigo".
Silencio.
Cómo huir de su mirada...
Y entonces estamos en tu coche otra vez,
de camino a ningún lugar.
Paramos y tu mano busca mi mano,
y la otra acaricia mi cara en busca de amor.
Nos besamos mientras una lágrima recorre mi mejilla.
Odio tanto quererte.
Abrí los ojos...
De nuevo todas aquellas personas desilusionadas siguiendo el compás de sus vidas rutinarias...
Decidí seguir el compás de la música de mis cascos
e intentar sonreír.
Volví a cerrar los ojos.
Desee nunca más volverlos a abrir.
martes, 15 de octubre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
Puntos y aparte
Me gustaría saber si te irás,
si te quedarás.
Me gustaría creer en un "para siempre"
o en un "nunca más".
Quiero más, quiero mucho más...
Pero te cuesta tanto esfuerzo que recapacito y...
Ojalá te enamoraras de mí,
ojalá estuvieras aquí,
tengo tantas cosas que quiero compartir
y nunca estás aquí.
Nos aventuramos a repetir la historia,
tendríamos que habernos odiado a tiempo,
pero me encanta tanto tu cuerpo,
y tu estúpida sonrisa.
Pongamos otro punto y seguido,
cambia la estrofa,
escribamos el estribillo de nuestra historia,
y que no tenga un final.
Deja que acabe
mientras se va silenciando poco a poco
la música en nuestros oídos...
En nuestros corazones.
Baja el volumen
hasta el punto en que no oigas nada...
Pensemos que lo nuestro puede acabar en infinito.
Ahora despierto del sueño,
aún no te has ido.
No sé lo que pensarás pero...
esto no acabará bien para mí.
Me tengo que ir.
Sé que tengo que irme,
que quizá sea tarde,
pero quizá aún esté a tiempo.
Me gustaría que todo acabara en un punto de la historia
que no deje tras de sí dolor,
en un simple punto y aparte.
¿Por qué no pueden acabar las historias en puntos y aparte?
Te quiero, joder,
te quiero tanto...
que si tú no estás yo me tengo que ir.
Si tú no estás
hay que poner punto y final...
si te quedarás.
Me gustaría creer en un "para siempre"
o en un "nunca más".
Quiero más, quiero mucho más...
Pero te cuesta tanto esfuerzo que recapacito y...
Ojalá te enamoraras de mí,
ojalá estuvieras aquí,
tengo tantas cosas que quiero compartir
y nunca estás aquí.
Nos aventuramos a repetir la historia,
tendríamos que habernos odiado a tiempo,
pero me encanta tanto tu cuerpo,
y tu estúpida sonrisa.
Pongamos otro punto y seguido,
cambia la estrofa,
escribamos el estribillo de nuestra historia,
y que no tenga un final.
Deja que acabe
mientras se va silenciando poco a poco
la música en nuestros oídos...
En nuestros corazones.
Baja el volumen
hasta el punto en que no oigas nada...
Pensemos que lo nuestro puede acabar en infinito.
Ahora despierto del sueño,
aún no te has ido.
No sé lo que pensarás pero...
esto no acabará bien para mí.
Me tengo que ir.
Sé que tengo que irme,
que quizá sea tarde,
pero quizá aún esté a tiempo.
Me gustaría que todo acabara en un punto de la historia
que no deje tras de sí dolor,
en un simple punto y aparte.
¿Por qué no pueden acabar las historias en puntos y aparte?
Te quiero, joder,
te quiero tanto...
que si tú no estás yo me tengo que ir.
Si tú no estás
hay que poner punto y final...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)