No, nena,
se podría ser más guapa por fuera,
¿pero se puede ser más bonita por dentro?
A pesar de todo, siempre lo intentas.
Qué va,
tú nunca serás como ellas.
El mundo sigue avanzando y tú siempre te quedas.
Por aquí.
A por algo más.
Sigues creciendo y a los párpados les cuesta más levantarse.
Sobre todo las tardes de resaca,
las noches de alcohol.
Y sí, nena, podría haber sido diferente,
pero tú nunca serás como esa gente.
Tú,
que nunca sabes lo que callas cuando dejas de pensar,
que sabes bien de lo que hablas cuando no quieres callar,
que ya no sabes qué pensar cuando dejas de reír.
Tú
que aprendiste a volar sin necesidad de un asfalto de referencia,
sin compararte con ningún ser alado,
tú que tienes fuego en los ojos
y a ti misma en la mirada,
y en los puños, y en las bragas,
dando un paso hacia adelante
pero siempre con más ganas.
Ganes o pierdas.
Tú, nena, nunca serás como ellos,
porque nunca quisiste serlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario