"Sueño
sin fin
ni tregua
alguna"
-Samuel Becket-
La gente, o avanza muy deprisa a mi alrededor, o se queda estancada. Y yo voy como volando despacio.
Pero ya no lloro, como antes, esos cinco minutos al día en que le daba una tregua a mi sonrisa de muñeca de trapo.
Nunca se me notaron los coloretes, pero a día de hoy vivo sonrojada, casi feliz. Aunque mis lágrimas ya no se ahoguen tinta sobre el papel.
A veces lo echo de menos. Es como un dulce y tentador masoquismo. Pero la mayor parte del tiempo sonrío, bailo y canto. Y lo miro, observo, admiro. Y cuando lo miro mi alma extiende sus alas creyéndose libre. ¡Como si acaso no lo fuera!
"Sueño
sin fin
ni tregua
alguna"
No me canso de leerlo.
De repetirlo.
"Rêve
sans fin
ni trêve
à rien"
Aprieto el boli: YO NUNCA ABANDONARÉ MIS SUEÑOS.
Ergo, sigamos volando:
Despacio...
Despacio...
Despacio...
Despacio...
Despacio...
Despacio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario