lunes, 22 de julio de 2013

Estoy en mis pensamientos utópicos...

A veces la vida se convierte en un bucle de inesperados acontecimientos que te hacen cambiar la forma de ver las cosas...
Ahora mismo siento en mí un sentimiento desconocido. No identificado, digamos. Es una sensación de angustia, nostalgia, falta de aire, frustración, ira y, ¿por qué no?, sueño. O tal vez sólo sea un poco de drama.
Es un malestar por no estar bien. Sí, eso es.
La perfecta definición.

Estoy en una encrucijada de sentimientos encontrados. Estoy en la cima de una montaña a la que nunca supe subir y, por tanto, no sé bajar. La clave está en querer quedarse en la cima, ya que era la meta. Sin embargo, en ocasiones, siento vértigo, y necesito una altura media para sentir seguridad y, así, poder mantenerme estable. El problema se halla en la incapacidad de avanzar un pie para bajar... porque nunca hubo camino, nunca hubo parada. Quizá nunca subí...
Estoy en el cerrojo de una puerta atascada, el cual echa el cierre y vuelve a abrir sin obtener ningún resultado, pues la solución no está en él.
Estoy en sus ojos y tiemblo. Estoy en mis lágrimas cuando recuerdo. Estoy en el sonido de la bofetada que te da la realidad en toda la cara. Estoy en el susurro del viento que abruma a mis nervios. Estoy en sus canciones cuando cree que me desea. Estoy en su mente cuando cree que no. Estoy en la rapidez de sus latidos después de un orgasmo, ahí siempre estoy.
Estoy en mis sueños y metas alcanzables, y de las inalcanzables... puede que él esté en una de ellas.
Creo que nunca estará lo suficientemente cerca como para enamorarme, creo que nunca estará lo suficientemente lejos como para olvidarle, creo que siempre será ese incordio adorable.
Creo que... nunca sabrá lo que quiere.
Creo que nunca se permitirá enamorarse.
Creo que nunca será lo que necesito.

http://www.youtube.com/watch?v=ti-GC8g2vFU


(Madrugada 3:35am Lunes 22 julio 2013)

jueves, 11 de julio de 2013

Ladies and gentlemen... va por mí

"Siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo" Así lo dijo Shakira en una de sus canciones (antes de convertirse en Loca, Golfa, Loba y esas cosas). No es que sea su mayor fan, pero solían gustarme sus canciones. De modo que hoy empiezo este blog hablando de mí... O, mejor dicho, lo empiezo en mi honor, para mí, porque sí, porque me da por ahí. Corría el año 1993 y apenas empezaba a amanecer cuando [...] me entró hoy ese maldito sentimiento de nostalgia. En realidad sigo pensando que son las hormonas por estar en esos días del mes. Que sí... a mí me afecta. No digo que a todas nos pase, que es verdad que a algunas no, pero oye... a mi sí. El humor me cambia. Constantemente. Se convierte en una jodida montaña rusa. En fin... El caso es que le echo de menos. No puedo decir que era mi príncipe azul, ni el amor de mi vida, ni la persona que cambió mi vida, ni nada cercano a eso... No sé... Lo que sí puedo decir es que marcó un antes y un después, como toda experiencia nueva, sea buena o mala. Él, de una u otra forma, me hacía sentir especial... No siempre, porque no siempre estuvo conmigo pero... Era un idiota, y yo lo fui más. Me hizo cambiar mi opinión de mí misma, a mejor, claro. Me subió el autoestima cuando andaba un poquillo cojo. Me hizo descubrirme en muchos sentidos... Me hizo crecer como persona. Me enseñó muchas cosas y eso es lo que le agradezco. Me enseñó a soñar con los pies en la tierra. Hizo que conociera en mí misma mi faceta más protectora y cariñosa, y es que me encanta mimar. Le traté mejor que nadie, de eso estoy segura. Le hice sentir como nunca antes se había sentido. Vivimos juntos experiencias diferentes... e increíbles. Sin embargo, él no quería ataduras de ningún tipo y, aunque yo le advertí que no estaba muy cuerda, él quería libertad completa. ¿Las razones? Sólo él las sabrá... O no. Supongo que nunca tuvo nada claro. Yo lo único que sé es que eso mató aquella extraña relación poco a poco. Y nos queríamos, juro que nos queríamos. Pero a ver, nada dura para siempre. Uno nunca sabe a donde llevan las piedras del camino, ni las migajas de pan que algunos nos dejan. Fue una buena experiencia, pero la vida es joven y yo más, me quedan taaantas experiencias por vivir hasta que encuentre la libertad junto a una persona. Creo que eso es lo más difícil, poder sentirte libre junto a alguien. Poder volar. "Si no saben volar pierden el tiempo conmigo" como dice Girondo. Y ahora que me he desahogado por aquí, me voy a dormir. Ya saqué mi nostalgia y la dejé aquí para recordarla otro día. ¿No os pasa que al sacar todo escribiendo os sentís como nuevos? Es como la sensación de la ducha después de cansancio y sudor verdad? Como darle una ducha a tu alma. :) Buenas noches y perdón si salpiqué con la tinta. Muack! http://www.youtube.com/watch?v=sEqgZFrWfoM&feature=youtube_gdata_player