miércoles, 3 de septiembre de 2014

"Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte"

Y de repente entra en el metro un saxo y me suena a:
"¿Qué te hirió? No llores.
Todo está bien. Todo estará bien."

Y después:
"Oh when the saints go marchin' in."

Y claro, recuerdos.
Lejanos y borrosos.
Cánticos jondos.
Música y...

¿Sabes qué?
Espero no odiarte.
Porque no mereces absolutamente nada de mí.

No.
Espero que todos tus sueños se pudran.
(Como decía la Luna de Miel de aquella Fuga de antes).
Porque no mereces absolutamente nada de la vida.

(La Fuga con un ligero cambio: )
Que te lleven tus demonios a la mierda.
Porque ni el infierno es para ti.

¿Quién te dio el derecho a derrumbar ajenos castillos de arena?

¿Acaso alguien te dio las gracias por guiarle en un camino hacia ninguna parte?

Eres un bulo que va de lo patético a lo absurdo.

Vuelve por donde has venido y húndete tú solo en la más absoluta de tus miserias.

Y, como consejo, deja de jugar a ser el dios que te abandonó por su inexistencia.

Y borra el rastro de la incongruencia que vas repartiendo cual vil mesías con besos de judas.

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