El árbol de aquel otoño
ha venido a despertarnos
con su filo-hoja-caricia
su savia-fruto-abrazo
El árbol de ese otoño
ha venido a seguir creciendo
aprendiendo del temblor de sus ramas
cuando sopla fuerte el viento
El árbol de nuestro otoño
ha venido y se estremece
con las muescas-sonrisa
que entre las grietas le aparecen
Sus grietas que son calma,
y refugio y tiempo,
que son muescas-sonrisa
tal vez de otros besos.
Y sus ramas que están desnudas
y limpias e impuras
y llenas de silencio
y ruidosas de encanto.
Y sus hojas que caen como el llanto
como lluvia que anuncia tormenta
como llega el nuevo comienzo
de otra nueva primavera.
No existe el frío
Y el calor es nuestro
Nuestro árbol de otoño
ha venido a quedarse
y está arraigando en nuestros cuerpos.
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