Me gustaría saber si te irás,
si te quedarás.
Me gustaría creer en un "para siempre"
o en un "nunca más".
Quiero más, quiero mucho más...
Pero te cuesta tanto esfuerzo que recapacito y...
Ojalá te enamoraras de mí,
ojalá estuvieras aquí,
tengo tantas cosas que quiero compartir
y nunca estás aquí.
Nos aventuramos a repetir la historia,
tendríamos que habernos odiado a tiempo,
pero me encanta tanto tu cuerpo,
y tu estúpida sonrisa.
Pongamos otro punto y seguido,
cambia la estrofa,
escribamos el estribillo de nuestra historia,
y que no tenga un final.
Deja que acabe
mientras se va silenciando poco a poco
la música en nuestros oídos...
En nuestros corazones.
Baja el volumen
hasta el punto en que no oigas nada...
Pensemos que lo nuestro puede acabar en infinito.
Ahora despierto del sueño,
aún no te has ido.
No sé lo que pensarás pero...
esto no acabará bien para mí.
Me tengo que ir.
Sé que tengo que irme,
que quizá sea tarde,
pero quizá aún esté a tiempo.
Me gustaría que todo acabara en un punto de la historia
que no deje tras de sí dolor,
en un simple punto y aparte.
¿Por qué no pueden acabar las historias en puntos y aparte?
Te quiero, joder,
te quiero tanto...
que si tú no estás yo me tengo que ir.
Si tú no estás
hay que poner punto y final...
No hay comentarios:
Publicar un comentario