domingo, 24 de noviembre de 2013

No era ciego el amor...

Si te echo de menos
me empeño en odiarte.

No me faltan razones
para mandarte a la mierda.

Busco darte indiferencia
y me pierdo en el olvido.

Busco un poco de cariño
con las sobras de mi alma.

A veces me pregunto
cómo pude creerme tus mentiras.

No era ciego el amor,
¡sino imbécil!

Ahora lo sé, nene,
lo sé todo.

Ni tan siquiera intentes
un pequeño acercamiento.

Sólo me acuerdo de ti
cuando pienso en el sexo.

Pasión, atracción, deseo...
el resto fue vacío y sufrimiento.

Cómo pude no darme cuenta
de mi locura.

No era ciego el amor...
¡sino imbécil!

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