Cuánto dolor en el vaivén de pieles óseas acechando una vida,
acechando una oportunidad.
Cuánta muerte habrán de soportar en sus pupilas
para ser reconocidos como humanos.
Con cuánta saña tendrán que arremeter contra occidente
para hacerlo tercer mundo
o hacerlo un mundo empático.
Cuánta sangre correrá por nuestras mejillas
cuando ya nadie pueda parar el reloj.
Cuánta soberbia podrá contener Atila
antes de acabar con toda mirada de odio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario